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“Los germinados son brotes llenos de vitalidad” 

Su excepcional cantidad de nutrientes los hace indispensables en una dieta sana!

Cuando un grano de cualquier cereal o leguminosa cuenta con el agua, oxígeno y calor suficientes germina. Una vez germinados son más nutritivos y fáciles de digerir. Las semillas así tratadas se incluyen en la dieta porque permiten vivir más años y hacerlo con buena salud.

Ingredientes:

Algún tipo de semillas y agua. Las semillas más usadas son las pequeñas: lentejas, soja verde, etc. pero no  puede utilizar semillas irradiadas, porque claro, no germinarán.

Procedimiento: 

Se vierten las semillas en un plato hondo. Recomendamos poner pocas semillas, de forma que cubran el fondo del plato pero que sólo haya una capa, que no monten las unas sobre las otras. Una cucharada de semillas, más o menos. Si no cubren el fondo, no importa.
La clave está en que todas las semillas germinen al mismo ritmo. Si unas están encima de otras unas germinarán antes que otras y unas se las comerá crudas y las otras podridas.

Se echa un poco de agua para que todas las semillas se mojen, pero sin que las sobrepase ( a las semillas les gusta bañarse hasta la cintura, pero ¡ no saben nadar !).

Se mete en un rincón de un armario sin luz y a esperar.
Cada día se las echa un vistazo. El agua va desapareciendo, en parte porque lo absorben las semillas y en parte porque se evapora. Si se han quedado sin agua hay que reponerla.

Al cabo de unos días (uno, dos, tres), van apareciendo los brotes blancos. Siga reponiendo el agua.Cuando los brotes tengan una longitud de 2, 3 ó 4 centímetros ya se las puede comer. La longitud depende de cada semilla. Si ha echado demasiada agua o se ha olvidado de las semillas y aparece moho entre ellas, le recomendamos que las tire y vuelva a empezar. Si no se olvida de ellas durante unos cuantos días no es fácil que ocurra. Igualmente si por cualquier motivo, huelen mal, se están pudriendo y debe botarlas.

Antes de comer los brotes se lavan bien en un colador. Se pueden guardar varios días en la nevera.